El blog de DOMO4M

Las Navidades se acercan y con ellas los viajes, las salidas y las visitas a familiares y amigos. Nuestra casa y nuestro negocio se quedan cerrados, en ocasiones sin la vigilancia y la seguridad necesaria. Si queremos quedarnos más tranquilos, podemos contratar los servicios de una empresa de alarmas pero esta solución nos va a obligar a pagar, durante meses, una cuota fija tanto si lo estamos usando como si no, tampoco podremos personalizar nuestro sistema y deberemos adaptarnos al producto que nos ofrezcan.

Ahora, existen en el mercado otras opciones de seguridad más avanzadas que se adaptan totalmente a las necesidades de cada familia y a las características de todos los negocios, sistemas de videovigilancia con los que no hace falta pagar cuotas ni mantenimiento, que se instalan en unas horas y que podemos controlar fácilmente desde el móvil, tablet o pc, en cualquier momento y lugar. Los sistemas de videovigilancia IP nos permiten controlar nuestro hogar y negocio a través de cámaras de red que tienen asociadas direcciones de IP (internet) como cualquier otro dispositivo de red. 

Podremos realizar la supervisión local y remota de imágenes y audio, así como el tratamiento digital de las imágenes.

Su instalación es muy sencilla ya que, actualmente y con los últimos avances, se colocan sin cableado. Se trata de un sistema sencillo, versátil y funcional.

Además, las cámaras megapíxel cuentan con alta resolución y permiten capturar video y almacenarlo a pocos frames por segundo así como activar las grabaciones solo en determinadas circunstancias, cuando lo hagan los sensores de movimiento o por su programación en determinadas franjas horarias.

Esta resolución va acompañada de la posibilidad de comprimir notablemente las imágenes, de modo que se evita altos consumos de ancho de banda y de espacio ya que se pueden almacenar en una tarjeta de video, un servidor independiente o en la nube, en Dropbox.

Este sistema de videovigilancia puede cubrir áreas de grandes dimensiones ya que transmite inalámbricamente y en coordinación con los sensores de movimiento sabremos al instante si se ha producido una intrusión en el perímetro exterior o en el interior de nuestra casa. En tal caso, podremos activar un protocolo de acciones que se van ir realizando automáticamente de forma coordinada:

  1. Se encienden las cámaras de videovigilancia y comienza la grabación de imágenes
  2. Se activa la alarma sonora y lumínica
  3. Se envía a nuestro teléfono un mensaje de alerta para que podamos acceder a las imágenes y al sonido de las cámaras y valoremos la situación.

Podemos ver y oír lo que está ocurriendo en tiempo real desde una app descargada en nuestro teléfono móvil y cerciorarnos si se trata de una intrusión y debemos llamar a la policía.

Este tipo de sistemas registran y graban todo lo que está ocurriendo, de modo que podemos revisar más tarde las imágenes o presentarlas como prueba antes las fuerzas de seguridad, un juicio, el seguro, etc.

Los sistemas de videovigilancia IP van más allá de evitar intrusiones y robos cuando no estamos en casa. Además, nos ayudan a proteger a todos los miembros de la familia, en especial a los más vulnerables, como personas mayores, dependientes con movilidad reducida y niños.

Si tenemos que salir y dejamos a un familiar solo en casa, podemos supervisar que se encuentra bien y comunicarnos con él a través de los sistemas de voz de las cámaras de videovigilancia.

En el caso de que una cuidadora esté con nuestros hijos, estaremos más tranquilos si podemos ver y oír lo que ocurre en todo momento.

La videovigilancia también nos ayuda a proteger a nuestros empleados mientras están trabajando en nuestro negocio, haciéndolo también más seguro para nuestros clientes.

Y todo ello, lo controlamos desde nuestro teléfono móvil, a través de una app gratuita, personalizando el sistema en función de nuestras necesidades y sin pagar cuotas.

Casos prácticos

Descubre todos los beneficios de la domótica.