El blog de DOMO4M

Los días son más cortos, las temperaturas bajan vertiginosamente y necesitamos encender la luz antes y poner la calefacción. La factura se dispara pero se trata de estar cómodo, a gusto y tranquilo.

Instalar un sistema domótico en casa nos ayuda, entre otras muchas cosas, a controlar el gasto de luz, e incluso ahorrar en la factura. Nuestros especialistas de Domo4m nos desvelas las cinco claves para controlar el gasto de luz y ahorrar de forma fácil, rápida y eficaz en nuestra smarthome.

Llegado el frío y con las navidades a la vuelta de la esquina (y todas las luces de más que ponemos en casa) es difícil controlar el gasto de la iluminación de nuestra casa. Gracias a la domótica podemos hacerlo de forma eficiente y conseguir un ahorro de un 27 a un 30% a la vez que realizamos un consumo responsable  con el medio ambiente y aumentamos nuestro nivel de confort en casa.

Hay una serie de elementos en los hogares que representan el mayor gasto en la factura de la luz. Las casas inteligentes han encontrado la solución para controlar el gasto de luz y ahorrar.

  1. Enchufes

Tenemos enchufados permanentemente, las 24 horas del día, todos los electrodomésticos de nuestra casa en estado de stand-by, es decir que se encuentran activados permanentemente para ser utilizados. Esta posición de puede llegar a consumir en un hogar medio casi 100 € al año, según el organismo británico, Energy Saving Trust, que se encarga de velar por un consumo eficiente de la energía.

La solución: Los sistemas domóticos ponen a nuestra disposición interruptores programables, para definir diferentes escenarios de encendido y apagado en aquellos dispositivos con un elevado nivel de consumo así como en cualquier dispositivo conectado. De esta forma, podemos programarlo para que se encienda y apague a determinadas horas y no se encuentren en estado de stand – by y por supuesto, hacerlo remotamente desde el móvil a través de una app.

  1. Electrodomésticos

Los electrodomésticos son los responsables del mayor gasto de energía de un hogar, suponen el 34 % de  la factura de la luz y el gas, según los datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA).

Es por ello que debamos mirar su etiqueta energética a la hora de elegirlos ya que puede suponer una diferencia de un 50 a un 70% entre la clase menos eficiente y la más, que inevitablemente se va a reflejar en nuestra factura.

Solución: Además de comprar electrodomésticos con etiqueta eficiente, la domótica en casa también nos va a ayudar. Las instalaciones domóticas programan su funcionamiento en horarios en los que el precio de la energía es menor y puede desconectar los circuitos eléctricos no prioritarios, como el del aire acondicionado o la calefacción, antes de alcanzar la potencia contratada.

  1. Luces olvidadas

Creo que no podríamos contar las veces que nos hemos dejado las luces encendidas durante horas en habitaciones en las que no estábamos. Este gasto es totalmente inútil además de frustrante.

Solución: Una casa eficiente nos permite realizar acciones preestablecidas y secuenciadas con solo pulsar un botón de forma remota como, por ejemplo, apagar todas las luces de la casa cuando nos vamos sin tener que ir revisando habitación por habitación para asegurarnos de que no nos dejamos ninguna luz encendida.

También, nos ofrece otra posibilidad muy interesante, las luces que se activan con sensores de movimiento o de presencia ya que nos garantiza que cuando abandonemos la habitación, las luces se apagarán. Algo a tener muy en cuenta en caso de tener en casa niños pequeños o personas mayores que pueden olvidarse de apagar las luces.

  1. Luces por seguridad

Frecuentemente dejamos las luces, del jardín y de la entrada a la casa, encendidas para aumentar la seguridad. Esta situación supone también un gasto en muchas ocasiones que no es necesario.

Solución: Los sensores de movimiento también nos pueden ayudar en este caso para que las luces se enciendan automáticamente si alguien se acerca y nos facilite la visibilidad.

Además, otra ventaja muy importante de las luces automatizadas, con respecto a aumentar la seguridad en nuestra casa, es la simulación de presencia. Esta funcionalidad es perfecta cuando vamos a ausentarnos de casa, ya que el sistema domótico se basa en la reproducción automática de los patrones del usuario y, una vez activado el programador de luz de la vivienda inteligente, se van a reproducir los patrones aprendidos, encendiendo y apagando luces y así nos damos pistas de que la casa no está habitada.

  1. Averías

Las averías pueden producir un gasto innecesario de energía y, por tanto, de dinero.

Solución: Las casas domóticas detectan las averías a través de los sensores y actúan (cortan la corriente eléctrica) e incluso avisan al propietario a través de una alerta para que sepa en todo momento lo que está ocurriendo.

Siguiendo estas cinco claves para controlar la luz de nuestra casa inteligente, no sólo conseguimos reducir el gasto y ahorrar energía sino que aumentamos nuestro confort y seguridad.

Casos prácticos

Descubre todos los beneficios de la domótica.